Los delincuentes sexuales parafílicos no difieren de los sujetos control con respecto a los polimorfismos genéticos relacionados con la dopamina y la serotonina

Introducción

En Polonia, más de 46,000 personas se convirtieron en víctimas de un delito sexual de 2007 a 2011, de los cuales más del 75% eran niños menores de 15 años ( http://www.policja.pl ). La violación y el abuso pedófilo de menores son los delitos sexuales más comúnmente condenados en Polonia. 1La verdadera prevalencia de estos delitos sexuales es difícil de establecer debido a la falta de informes y la falta de documentación cuidadosa. A pesar de las tasas de prevalencia, que es probable que estén muy subestimadas, el problema de la delincuencia sexual, especialmente el abuso pedófilo en la infancia, suscita amplias discusiones sobre la naturaleza y los deseos humanos y el alcance de las intervenciones proporcionadas. Las conductas sexualmente violentas son especialmente problemáticas porque manifiestan déficits severos de control de los impulsos sobre los intereses sexuales. Además de traumatizar a niños individuales, estos comportamientos perjudican a la sociedad al socavar un sentido de seguridad en las comunidades. Por lo tanto, la investigación que explica sus antecedentes y naturaleza es particularmente importante y demandada.

La etiología de los delitos sexuales se considera multifactorial. Estudios recientes han sugerido una posible contribución genética hacia los intereses y comportamientos sexuales patológicos. Gaffney et al 2 observaron que la pedofilia se encuentra con mayor frecuencia en familias de pedófilos que en familias de parafilicos no pedófilos. Alanko et al 3 informaron que las influencias genéticas podrían desempeñar un papel en la formación del interés sexual de los hombres adultos hacia los adolescentes y los niños más pequeños. En ese gran estudio basado en la población, la cantidad de varianza atribuible a las influencias genéticas no aditivas se estimó en 14.6%. Es importante destacar que las correlaciones gemelas fueron mayores para los gemelos monocigóticos que para los gemelos dicigóticos. Además, los comportamientos sexuales coercitivos de los hombres se vieron influenciados por factores genéticos. 4En un gran estudio epidemiológico reciente, Langstrom et al 5 observaron una fuerte agregación familiar de delitos sexuales, lo que sugiere que los factores genéticos podrían desempeñar un papel significativo en la responsabilidad de la ofensa sexual (abuso de menores y violación de adultos). Además, Labelle et al 6 describieron genogramas de cinco familias con una alta frecuencia inusual de parafilias (principalmente pedofilia). Las influencias genéticas relacionadas con los esteroides sexuales sobre la sexualidad y la parafilia también se han sugerido en estudios previos. 7 En general, se ha demostrado que los factores genéticos desempeñan un papel notable en una amplia gama de expresiones sexuales, no solo aquellas consideradas dañinas o patológicas.

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